Cómo responder a instrucciones vagas en el trabajo | Que un "hazlo como te parezca" no te cargue toda la responsabilidad
De qué trata este artículo
Uno de los problemas más comunes en el trabajo son las instrucciones vagas.
"Hazlo bien, tú sabrás." "Ve avanzando por ahora." "Lo dijeron los de arriba." "Los detalles te los dejo a ti." "Dale forma antes de la fecha límite."
Al oírlas, parece que te dan mucha libertad.
Pero en la práctica, muchas veces la responsabilidad te cae encima mientras el objetivo y el criterio de "terminado" siguen sin estar claros.
Este artículo explica cómo responder a una instrucción vaga sin cargar con una responsabilidad ilimitada, convirtiéndola en preguntas concretas que puedes confirmar.
Por qué son peligrosas las instrucciones vagas
Las instrucciones vagas son peligrosas porque el criterio para evaluar tu trabajo suele aparecer después.
Por ejemplo:
- Nadie te explicó el objetivo
- Nadie te dijo cómo debería verse el resultado final
- No sabes quién va a revisarlo
- Faltan materiales e información
- Pero la fecha límite ya está fijada
- Al final alguien dice: "No era esto lo que tenía en mente"
En esta situación, por mucho que se esfuerce la persona encargada, es fácil que acabe rehaciendo el trabajo.
Cuando te dicen "hazlo bien, tú sabrás"
La base de la respuesta es preguntar, no oponerse.
Entendido.
Para que no haya malentendidos más adelante, ¿puedo confirmar contigo tres cosas: el objetivo, lo que sí o sí debe incluirse y quién lo va a revisar?
Lo importante es no decir "eso es imposible".
En su lugar, convierte la instrucción vaga en puntos que puedas confirmar.
Los 5 puntos que conviene confirmar
Cuando recibas una instrucción vaga, confirma al menos lo siguiente:
- El objetivo
- A quién va dirigido
- Lo que sí o sí debe incluirse
- Quién da el visto bueno final
- La fecha límite
Si avanzas con estos cinco puntos sin aclarar, es fácil que luego tengas que rehacer cosas.
Formas habituales de responder
"Ve avanzando por ahora"
Entendido.
Empiezo ya, pero para evitar tener que rehacer mucho después, me gustaría confirmar al menos la dirección general.
"Hazlo bien"
Entendido.
Quiero que tengamos el mismo criterio de lo que es "bien", así que me gustaría confirmar qué debe incluirse sí o sí y qué prefieres evitar.
"Te lo dejo a ti"
Gracias.
Avanzaré entendiendo que está en mis manos, pero me gustaría confirmar quién da el visto bueno final y cómo debería verse el resultado.
"Dale forma antes de la fecha límite"
Sí, tendré algo que se pueda mostrar dentro del plazo.
Para eso, me gustaría definir qué materiales tenemos ahora mismo y cuándo será la revisión.
"Sube la calidad todo lo que puedas hasta el último momento"
Para subir la calidad no basta con tiempo de trabajo: hacen falta materiales, estructura, alguien que revise y una fecha límite para las correcciones.
¿Podemos aclarar eso primero?
No te dejes arrastrar por el "si le echas ganas, sale"
Con las instrucciones vagas, el ambiente suele ser de "si le echas ganas, sale".
Pero la calidad no sube solo a base de aguante.
Para subir la calidad hace falta lo siguiente:
- Los materiales necesarios
- Un objetivo claro
- Alguien que decida
- Una fecha límite para las correcciones
- Prioridades
- Tiempo de trabajo
Sin todo eso, añadir solo horas extra a veces solo aumenta el trabajo que hay que rehacer.
Frases útiles
Estas son frases prácticas para responder a instrucciones vagas.
Para subir la calidad, me gustaría decidir primero los materiales, quién revisa y la fecha límite de correcciones.
Para tener algo que se pueda mostrar dentro del plazo, me gustaría confirmar qué debe incluirse sí o sí esta vez.
Para que no haya malentendidos más adelante, me gustaría que definamos quién toma la decisión.
Donde no tengamos materiales, lo completaremos con documentos y textos que ya existen.
Resumen
Lo importante al recibir una instrucción vaga no es discutir.
Es convertirla en puntos que se puedan confirmar.
Si aceptas un "hazlo como te parezca" tal cual, es fácil que después solo te quede la responsabilidad.
Por eso conviene confirmar el objetivo, el público, lo que debe incluirse, quién revisa y la fecha límite.
No se trata de evitar responsabilidades, sino de reducir el trabajo que hay que rehacer y avanzar de forma realista.
