En un supermercado japonés, una anguila asada con salsa cuesta 1.000 yenes. Le ponen un descuento del 20 % y queda en 800.
Sin embargo, un unaju —anguila asada sobre arroz, servida en una caja— puede costar 2.000, 3.000 yenes o más en un restaurante especializado. ¿El supermercado se olvidó de cobrar la cocina?
No. La anguila preparada que se vende como kabayaki normalmente ya está cocinada. Se calienta según las instrucciones y se sirve con arroz. En el restaurante se paga algo más que el pescado.
¿Se puede calentar en el microondas?
En muchos casos, sí. Primero hay que comprobar si el producto es refrigerado o congelado y leer la etiqueta.
Que la anguila pueda calentarse en el microondas no significa que su bolsa también sea apta. Si no se indica claramente, pásala a un plato adecuado. Un poco de agua y una cubierta suelta pueden ayudar a que no se seque. Para darle un toque tostado, puedes terminarla brevemente en el horno.
También hay que mirar la fecha de consumo. Una ganga pierde encanto cuando se convierte en una cena contrarreloj.
¿De dónde sale la diferencia de precio?
Los supermercados pueden vender anguilas preparadas, envasadas y transportadas en grandes cantidades. El lugar de cría, el tamaño, el procesado y la temporada influyen en lo que cuestan.
Japón importa buena parte de la anguila que consume. Según datos oficiales, en 2024 importó unas 45.000 toneladas de un suministro total cercano a 61.000. En 2026 hubo tiendas con precios más bajos que el año anterior, en parte por las mayores capturas de anguilas jóvenes en 2025.
El restaurante también paga por el cocinero, la piel recién tostada, el punto de cocción, la salsa, el arroz, el servicio y el local.
La etiqueta puede rebajar el paquete un 20 %. No puede descontarle otro 20 % a la habilidad del chef y al alquiler del restaurante.
Eso no significa que lo caro siempre sepa mejor ni que lo barato sea malo.
Una anguila entera no equivale a una ración
Los nombres de menú que en Japón indican una versión normal, superior o especial no tienen tamaños iguales en todos los locales.
Algunos restaurantes sirven media anguila en la opción normal y una entera en una más cara. Otros organizan las raciones de otra manera.
Para comparar, mira cuánta anguila recibes realmente. Una pieza entera puede ser grande o pequeña. Si hay peso en el envase, calcula el precio por cada 100 gramos. También cambian el origen, la salsa y los acompañamientos.
Por el plástico, la anguila puede parecer gigantesca. La báscula tiene la última palabra.
Entonces, ¿800 yenes es una buena compra?
Si quieres una buena cantidad de anguila en casa y puedes consumirla antes de la fecha indicada, puede ser una gran opción. La calientas, la sirves sobre arroz y sumas aparte el coste del arroz y los extras.
Si prefieres el sabor de una piel recién asada y disfrutar del restaurante, el precio más alto también puede tener sentido.
¿Quieres comer una anguila entera o disfrutar de una comida en un restaurante de anguila? Son compras distintas.
Si el paquete de 800 yenes te encanta, un lujo ocasional puede convertirse en un hallazgo habitual de la sección de descuentos.
