Contiene spoilers de la novela ligera, volumen 8, posteriores al anime de la tercera temporada.
Aqua cuida un supuesto huevo de dragón en la tercera temporada de KonoSuba con una ilusión tremenda. ¿Qué criatura sale al final?
Un pollito amarillo. Y para rematar, considera a Vanir su progenitor.
Nombre de emperador, aspecto de pollito
Aqua pagó una fortuna convencida de que estaba comprando un dragón. Incubó el huevo, lo llenó de magia y soñó con criar a una bestia legendaria. Hasta le puso un nombre grandilocuente: Kingsford Zeltman, o «Emperador Zel».
Por el nombre esperas un jefe final. Por el sonido, sabes que necesitas alpiste.
El anime muestra a Aqua cuidando el huevo, especialmente en el episodio 8 de la tercera temporada. El desenlace llega más adelante, en el octavo volumen de las novelas.
Aqua hizo todo el trabajo; Vanir se llevó el reconocimiento
Durante la eclosión, Aqua y Vanir están discutiendo. ¿A quién ve primero la cría? A Vanir. El pollito se queda con esa primera imagen y lo reconoce como figura parental.
Aqua puso el dinero, el tiempo y la magia. Vanir solo estuvo en el lugar indicado en el momento exacto.
Aqua se encargó de la crianza; Vanir recibió el título de padre. Una injusticia de manual.
El demonio incluso deja una de sus envolturas vacías para que el pollito duerma sobre ella. De antiguo enemigo a cuidador improvisado.
Por lo menos la magia sí sirvió para algo: Zel tiene una reserva descomunal para ser un pollo, suficiente para inquietar a Chomusuke y mantener alejados a algunos monstruos. Pero no se convierte en dragón ni en una máquina de combate.
Aqua compró un falso huevo de dragón, crió un pollito cargado de magia y perdió la disputa por la paternidad ante un demonio. La auténtica víctima de esta historia es ella.

