Tu amor platónico aparece en tu puerta. Viene a pedirte un favor. Todo promete… hasta que el caballero Harij solicita una poción de amor.
La bruja Rose se considera rechazada en el acto.
¡Un momento! Ha hecho un pedido, no ha anunciado su boda.
Así arranca el primer episodio de la historia conocida en Japón como «Dōmo, suki na hito ni horegusuri o irai sareta majo desu». La sinopsis oficial habla de un romance que comienza con un corazón roto. Pero la escena deja una incógnita bastante importante.
¿Quién se va a tomar la poción?
En la petición inicial de la novela, Harij no especifica quién va a beberla, de quién debe enamorarse esa persona ni por qué la necesita.
Tal vez sea para él. Tal vez para otra persona. Tal vez esté haciendo un encargo por cuenta ajena.
Rose no comprueba ninguna posibilidad. Salta directamente de «quiere una poción de amor» a «quiere a otra y yo he perdido».
Puede hablar de ingredientes, precio y tiempo de preparación. Lo que no hace es formular la pregunta fundamental.
Sobresaliente en magia. Suspenso en investigación sentimental.
¿Y si fuera un recado del palacio?
Atención: lo siguiente es una hipótesis cómica, no una revelación de la trama.
Imagina a un príncipe comprometido por motivos políticos con una mujer a la que no consigue amar. Quiere saber si podría beber voluntariamente una poción para llegar a sentir algo por ella.
Príncipe: «¿No habrá alguna manera de enamorarme?»
Caballero: «Iré a conseguirla».
Harij: «Necesito una poción de amor».
Rose: «Mi vida amorosa ha terminado».
¡Pero si podría tratarse de un trámite de la realeza, no de un triángulo amoroso!
No está demostrado que exista tal encargo ni conocemos todas las reglas de la poción. Justamente ese es el punto: comprarla no confirma la situación sentimental del comprador.
«¡Pues que la use ella!»
Rose sabe preparar la poción. ¿Por qué no utilizarla para conquistar a Harij?
Porque dársela a escondidas convertiría una historia romántica en «Investigan a una bruja del lago por alterar mágicamente los sentimientos de un caballero». El atajo amoroso sería tan eficaz que cambiaría el género de la serie.
Y seguimos sin saber quién pensaba usar el producto ni con qué consentimiento.
La sentencia llegó antes que las pruebas
Un maestro severo de Demon Slayer probablemente devolvería el expediente:
- Persona que bebe: sin identificar
- Persona de la que se enamorará: sin identificar
- Motivo del pedido: sin identificar
- Rechazo amoroso: confirmado
¡Qué prisa por sacar conclusiones!
Lo divertido es que entendemos a Rose. Basta con que tu amor platónico mencione una poción de amor para que la imaginación escriba la peor tragedia posible, mientras tú no te atreves a preguntar.
Rose sabe fabricar magia. Gestionar lo que siente ya es otro asunto.
Antes de presentar el certificado de desamor, pregunta para qué quieren la poción.
Referencias (3)
- Sinopsis oficial del anime
- Primer capítulo de la novela original de Eiko Mutsuhana
- El príncipe, el maestro y el falso titular policial son bromas hipotéticas, no hechos ni diálogos oficiales.



