Spoilers del final de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte.
0. Harry acabó luchando con la varita de Malfoy
En el último duelo contra Voldemort, Harry no llevaba la varita que había comprado con once años. Empuñaba la que le arrebató a Draco Malfoy. Voldemort, en cambio, tenía la legendaria Varita de Saúco.
El detalle delicioso es que la varita más poderosa reconocía como auténtico dueño a Harry. El villano consiguió el arma definitiva y no superó el control de identidad.
1. Tres varitas y un lío monumental
La primera varita de Harry era de acebo con una pluma de fénix. Procedía de Fawkes, el mismo fénix que había proporcionado el núcleo de la varita de Voldemort. Se rompió accidentalmente por un hechizo de Hermione durante la huida de Godric's Hollow.
La varita de Draco era de espino con pelo de unicornio. Harry la ganó en la mansión Malfoy y la usó hasta el duelo final.
La Varita de Saúco era una de las Reliquias de la Muerte: madera de saúco con pelo de cola de thestral. Dumbledore la había tenido y Voldemort la sacó de su tumba. No son tres versiones del mismo objeto.
2. No fue un regalo de Draco
Draco no se la entregó a Harry de buena gana. Durante la fuga de la mansión Malfoy, Harry lo redujo y le quitó la varita. Después, Narcissa dio la suya a su hijo Draco, no a Harry.
Las varitas prestadas pueden funcionar, pero ganar una varita derrotando a su dueño puede cambiar su lealtad. Harry notó que la de Draco respondía mucho mejor que otra que había usado sin ganársela.
3. La Varita de Saúco tenía otros planes
Primero, Draco desarmó a Dumbledore en El misterio del príncipe. Así se convirtió en amo de la Varita de Saúco sin haberla sostenido jamás.
Luego Harry venció a Draco en la mansión y se apoderó de su otra varita. La lealtad de la Varita de Saúco pasó también a Harry.
Voldemort creyó que Snape era su dueño por haber matado a Dumbledore y ordenó que lo mataran. Señor Tenebroso, llega tarde: ¡Draco lo había desarmado antes! En el duelo final, la maldición asesina rebotó y acabó con Voldemort. Tener una varita y ser reconocido como dueño no es lo mismo.
4. ¿Entonces da igual qué varita uses?
Con una varita ajena se puede hacer magia, pero quizá no funcione igual. Harry no se apañaba bien con una de endrino prestada; la de Draco sí le obedecía porque la había ganado.
Tampoco es una norma automática según la cual cualquier desarme transfiere todas las varitas. La lealtad tiene matices que ni Ollivander conocía del todo.
5. Harry, el rompecorazones de las varitas
Si esto fuera una comedia romántica, la primera varita eligió a Harry, la de Draco cambió de bando y la Varita de Saúco lo reconoció desde lejos. Tres varitas enamoradas y un protagonista confundido.
Pero el romance es una broma. El pelo de unicornio se asocia a magia fiel y estable, no a una acreditación de «sangre pura». Interpretar el significado floral del espino como una declaración secreta entre Draco y Harry es una lectura de fans, no una intención oficial confirmada.
6. Al final, vuelve a la primera
En la novela, Harry utiliza la Varita de Saúco para reparar su antigua varita de acebo y decide devolver la reliquia a la tumba de Dumbledore. En la película la rompe y esa reparación no aparece.
El arma más poderosa lo eligió, pero Harry se queda con la varita que lo eligió a los once años. Muy popular entre las varitas, pero fiel a su primer amor.

