Una periodista tomó cuatro latas de cerveza y cuatro copas de vino en aproximadamente una hora antes de sentarse al volante. Suena a una infracción grave, pero no se trató de un trayecto por la vía pública. Fue una demostración educativa sobre los peligros del alcohol, realizada en el circuito de una autoescuela con un instructor a bordo.
La cadena japonesa QAB, de Okinawa, publicó el reportaje el 15 de octubre de 2026. Cuando el video comenzó a circular por redes, llamó la atención tanto la cantidad de alcohol como la diferencia entre la confianza inicial y el desenlace.
Del «puedo conducir» al maniquí atropellado
Según QAB, unas veinte personas participaron en el taller celebrado el mes anterior en Tomigusuku, Okinawa. La reportera Nakamura Tsukimu bebió cuatro latas de cerveza y cuatro copas de vino en cerca de una hora. La prueba de aliento marcó 0,5 mg/L de alcohol.
Aunque reconoció estar algo mareada, afirmó que confiaba en su conducción. Con un instructor a su lado, logró superar lentamente una curva en L. Parecía que todo iba bien. Pero, al intentar esquivar un maniquí colocado en el recorrido, reaccionó tarde incluso después de que el instructor le pidiera frenar. Terminó golpeando al muñeco. Al finalizar, describió una sensación de desorientación tan fuerte que hasta confundía la derecha y la izquierda.
Un ejercicio superado no salvó el siguiente: el maniquí terminó dando la lección de seguridad vial.
La razón por la que la escena provoca risa y miedo
No se puede saber qué sentía la reportera solo por su expresión. Lo que sí muestra el video es la distancia entre creer que aún se conduce bien y no frenar a tiempo.
Beber mucho sin parecer afectado no convierte a nadie en conductor seguro. Completar una maniobra tampoco garantiza una respuesta adecuada ante un peatón. Las bromas sobre su supuesta resistencia al alcohol no deben eclipsar lo esencial. Aquí había un muñeco; con una persona real, no habría remate cómico.
¿Qué significan esos 0,5 mg/L en Japón?
Según la Agencia Nacional de Policía japonesa, 0,15 mg/L en aire espirado marca el umbral de la infracción sancionable por conducir con alcohol. Desde la reforma vigente el 21 de julio de 2026, 0,5 mg/L constituye además un criterio numérico para la forma más grave de conducción en estado de embriaguez: unas 3,3 veces el primer valor. También puede existir esa forma grave por deterioro de la capacidad de conducir, aunque se mida menos de 0,5 mg/L.
Son normas japonesas, no límites aplicables automáticamente a España o América Latina. Tampoco significa que un estacionamiento o una autoescuela autoricen a cualquiera a repetir el experimento: se trató de una actividad educativa controlada.
¿Y si quiero experimentar la pérdida de reflejos?
Lo razonable es buscar un simulador de conducción o actividades formativas con gafas que simulan alteraciones perceptivas, sin conducir un vehículo real después de beber. La pregunta importante no es cuántas copas aguanta alguien, sino cuánto puede fallar su propia percepción de seguridad.
Con un maniquí, el video puede dar risa. Con una persona, dejaría de tener gracia.
Referencias (4)
- Reportaje original de QAB, 15 de octubre de 2026: https://www.qab.co.jp/news/20261015309024.html
- Agencia Nacional de Policía de Japón, normativa y reforma de julio de 2026: https://www.npa.go.jp/bureau/traffic/insyu/info.html
- Cobertura de las reacciones en redes, 21 de octubre de 2026: https://pinzuba.news/articles/-/18421?page=1
- Verificado el 21 de octubre de 2026; las reacciones citadas no representan a todos los espectadores.
