description: En Japón, kunekune puede aludir a retorcerse de emoción por un ídolo o a pasar horas charlando sin rumbo en internet. La clave está en el contexto.
Alguien escribe que ha pasado todo el día haciendo kunekune. ¿Está tan enamorado de su personaje favorito que no puede quedarse quieto? ¿O lleva desde el desayuno enganchado a las redes sociales? La palabra se dobla en más de una dirección.
Primero, la imagen de retorcerse
En japonés cotidiano, kunekune (くねくね) evoca curvas, movimientos ondulantes o el cuerpo retorciéndose. En un ambiente de fans puede representar los nervios, la vergüenza o la emoción que provoca ver a un artista o personaje querido.
En una reflexión personal de febrero de 2026 se menciona que los aficionados usan kunekune, pero su autora reconoce lo difícil que es fijar su sentido con exactitud.[1] Es una observación real, no una definición universal que se pueda imponer a toda la comunidad.
Pero internet ya tenía otro uso
Un ensayo de 2022 emplea kunekune para hablar de quedarse horas conectado, publicar mensajes, conversar y matar el tiempo sin hacer nada demasiado concreto.[2] Un blog de octubre de 2006 ya relacionaba un uso en internet con el trato excesivamente familiar y las camarillas digitales.[3]
No son necesariamente la misma escena: un fan se retuerce por la emoción; otra persona se entretiene interminablemente con su círculo en línea. Estos testimonios no bastan para demostrar una única historia de origen.
¿Y “kunetsuku”? ¿Es como “merotsuku”?
La variante escrita クネつく, transcrita kunetsuku, puede aparecer en usos juguetones, pero las fuentes consultadas no permiten atribuirle una acepción fija y ampliamente aceptada. Si se habla de un ídolo adorable, puede sugerir un gesto de emoción o timidez.
Merotsuku pone el acento en quedar embobado por alguien. Kunekune también puede describir una forma de pasar el tiempo en redes. Parecerse al oído no convierte dos expresiones en sinónimos.
Tres ejemplos inventados para entenderlo
Son ejemplos explicativos, no publicaciones reales.
- «Mi ídolo me sonrió; estoy en modo kunekune». — Emoción y nervios.
- «Se me fue el domingo haciendo kunekune en redes». — Horas de ocio digital.
- «El grupo de siempre sigue con su kunekune en comentarios». — Conversación entre conocidos.
Si aparece una estrella, piensa en el rubor; si aparece una tarde entera en redes, piensa en perder el tiempo; si aparecen los amigos de siempre, piensa en las dinámicas de grupo. No es que el diccionario haya decidido bailar: es el contexto el que lleva el ritmo.
Referencias (1)
[1] Reflexión personal, 2026-02-01: https://note.com/o_oeggplant/n/n8cfdad4c3a40 [2] Ensayo sobre internet, 2022-01-21: https://note.com/kuroishimi/n/nc3f3d094e077 [3] Entrada de blog, 2006-10-08: https://makaronisan.hatenablog.com/entry/20061008/1160242450






