El cuerpo está cansado, pero la mente sigue despierta. Y lo curioso es que no hay ninguna gran preocupación.
El verdadero espectáculo está en las fantasías eróticas: aparece una escena, se desarrolla una trama y enseguida empieza otra historia. Cuando uno se da cuenta, la productora mental ya ha estrenado unas cinco películas.
La persona quiere dormir. Su estudio cinematográfico imaginario exige otra temporada.
¿Por qué cuesta dormir incluso sin ansiedad?
La preocupación no es lo único que mantiene activa la mente. Una idea emocionante o muy entretenida también puede absorber la atención.
Los estudios sobre actividad mental antes de dormir encuentran una relación entre una mente muy activa y la dificultad para conciliar el sueño.[2][3] La mayoría analizan preocupaciones, planes o tareas mentales, no fantasías sexuales placenteras en particular. Así que hablamos de una explicación plausible, no de una fórmula científica que convierta cinco historias en cinco horas de insomnio.
El departamento de ansiedad se ha ido a casa. El de entretenimiento sigue haciendo horas extras.
¿Qué significa dejar pasar un pensamiento?
Decir «déjalo pasar» suena fácil hasta que la historia acaba de llegar a su mejor escena.
No significa borrar la imaginación por la fuerza. Consiste en reconocer que ha empezado otra trama, dejar de escribir voluntariamente la siguiente escena y volver a sentir algo sencillo: el peso del cuerpo, la textura de la manta o la respiración natural.
Si vuelve la historia, se vuelve también a esa sensación. No hace falta vigilar constantemente si el pensamiento ya desapareció: esa vigilancia sería otra tarea para el cerebro.
Cómo cerrar la sesión de esta noche
Primero, no encargues la sexta película. Que llegue una imagen espontánea es distinto de inventar un reparto, un giro y tres secuelas.
Después, lleva la atención con suavidad a las sensaciones físicas. Si sigues muy despierto en la cama, levántate para hacer algo tranquilo con poca luz y regresa cuando tengas sueño. En el tratamiento del insomnio persistente se utiliza un principio parecido para asociar de nuevo la cama con dormir.[1]
Procura mantener un horario de despertar razonablemente estable. Si estas noches se repiten y afectan al día siguiente, conviene hablar con un profesional sanitario.
Disfrutar de la imaginación sexual no es por sí mismo una enfermedad. El conflicto aquí es mucho más cotidiano: el ocio se ha comido la hora de descansar.
El giro final
La pregunta era «¿por qué no puedo dormir?». Resulta que no había un drama detrás. Había un festival privado de cine para adultos funcionando a pleno rendimiento.
La ansiedad desapareció. El sueño no llegó. Y el principal sospechoso se lo estaba pasando de maravilla.
Mañana habrá más funciones. Esta noche, por favor, que salgan los créditos.
- National Heart, Lung, and Blood Institute (NIH), “Sleep Disorder Treatments,” updated 2022-03-24. https://www.nhlbi.nih.gov/health/sleep-disorder-treatments
- “Pre-sleep cognitive activity in adults: A systematic review,” 2020, PMID: 31918338. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31918338/
- Wuyts et al., “The influence of pre-sleep cognitive arousal on sleep onset processes,” 2012, DOI: 10.1016/j.ijpsycho.2011.09.016. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21963535/

