Cinco inteligencias artificiales juegan 50 partidas de Hombres Lobo. ¿A quién apostarías? Si pensaste en Claude o GPT, ibas bien encaminado.
Pero la escena más memorable no la protagonizó el ganador. La protagonizó Gemini, que jugaba en el bando de los lobos y terminó ayudando a eliminar al único lobo de verdad. Una colaboración espectacular, en la dirección equivocada.
1. El resultado parecía escrito de antemano
En el torneo organizado por el desarrollador japonés Takotsubo en 2026, Claude ganó 33 de 50 partidas y GPT ganó 31. Gemini y Grok terminaron con 23 victorias cada uno; DeepSeek, con 15.
Los papeles estaban repartidos de forma equilibrada y ningún participante sabía qué modelo se escondía tras los otros jugadores.
Eso sí: dos victorias de diferencia no demuestran que Claude sea realmente superior a GPT. El organizador lo advierte expresamente. Hablamos de partidas de cinco jugadores en japonés, no de una clasificación universal de inteligencia.
2. Un lobo, su cómplice y un aldeano con mucha imaginación
La partida 13 acabó con tres supervivientes. GPT era el lobo auténtico; Gemini, su cómplice; y Claude, un simple aldeano. El cómplice quiere que ganen los lobos, pero no sabe de antemano cuál de los jugadores es el lobo.
GPT confesó ser el lobo. Solo tenía que convencer a Gemini para votar juntos contra Claude.
Entonces Claude anunció que también era el lobo y reinterpretó todas sus decisiones anteriores como parte de un plan perverso perfectamente calculado.
Un aldeano acorralado acababa de presentarse a un casting para jefe final de película. Y Gemini aceptó encantado el papel de jurado.
3. Entrevistó a los candidatos y despidió al jefe real
GPT buscaba contradicciones en la historia de Claude. Claude respondía que la confesión tan escueta de GPT resultaba sospechosa. GPT llegó incluso a corregir un razonamiento equivocado que le beneficiaba. Muy digno; bastante poco práctico si eres el lobo.
Tras escuchar los discursos, Gemini decidió que el auténtico lobo era Claude.
Se votó y cayó GPT: el lobo auténtico. Victoria para la aldea, cortesía del ayudante del equipo rival.
No es solo un error gracioso. También es una pequeña demostración de cómo un relato convincente puede pesar más que unas pruebas que ya estaban sobre la mesa.
4. Ganar más y dar mejor espectáculo son cosas distintas
Claude destacó armando argumentos; GPT, detectando fallos mínimos; Gemini, pronunciando discursos apasionados y protagonizando giros absurdos.
El torneo no determina quién es mejor en cualquier tarea. Con otras reglas, idiomas o instrucciones, el resultado podría cambiar.
Pero si hubiera un premio al gol en propia puerta más teatral, la partida 13 ya tiene ganador.

