Pagas tres meses de una aplicación de citas. Al cabo de un mes empiezas una relación y dejas de usarla.
En lugar de celebrar, piensas: «¡He pagado dos meses que no necesito!».
Una buena noticia sentimental seguida de una auditoría de suscripciones.
No podías saber el futuro
Con el resultado en la mano, el plan de un mes quizá habría sido más barato. Pero al contratar no sabías cuánto tardarías en conocer a alguien compatible.
La opción larga permite buscar durante más tiempo. La corta reduce lo que pagas si terminas pronto, aunque puede resultar más cara al mes. Hay que comparar precios totales y necesidades, no juzgar el pasado con datos del futuro.
Aquí dejar de usar el servicio puede ser un éxito
Con una plataforma de películas, consumir más parece mejor negocio. Con una aplicación de citas, empezar una relación puede hacerla innecesaria.
El número de días de uso no lo cuenta todo. Y la cuota no compra una pareja: paga funciones y oportunidades para conocer gente. Todos conservan su libertad de elegir.
Borrar no es cancelar
Google Play y Apple advierten que eliminar la aplicación no cancela automáticamente la suscripción [1][2]. Comprueba la renovación donde pagaste.
«La próxima vez contrataré solo un mes».
Ojalá nunca haga falta poner a prueba esa brillante estrategia.
[1] Ayuda de Google Play https://support.google.com/googleplay/answer/7018481?hl=es [2] Asistencia de Apple https://support.apple.com/es-es/101550
