ReedPop, organizadora de la New York Comic Con, asegura que está tomando medidas para responder más deprisa a futuras interrupciones. Aun así, no ha presentado un plazo de respuesta verificable ni detalles completos de un nuevo dispositivo. Prometer cambios no es garantizar que el próximo evento será perfecto.
El 8 de octubre de 2026, una charla del equipo de Helluva Boss en la NYCC sufrió interrupciones repetidas por gritos desde el público. Los invitados intentaban hablar y los gritos se superponían a sus respuestas. Brandon Rogers, actor y guionista de la serie, protestó enfadado y pidió que interviniera el personal. Quienes habían esperado para escuchar anécdotas de la animación terminaron viendo una discusión sobre quién debía poner orden. No era precisamente la escena extra que habían ido a buscar.
Al día siguiente, el 9 de octubre, Entertainment Weekly publicó las declaraciones de Rogers y ReedPop. La empresa reconoció que había actuado demasiado tarde, pidió disculpas a invitados, moderación y asistentes, y afirmó que tomaría medidas para reaccionar antes ante incidentes similares. Eso sí está confirmado. No hay que convertirlo en una supuesta norma de expulsión automática al primer grito.
La política oficial de seguridad y conducta de la NYCC, consultada el 12 de octubre, prohíbe las interrupciones persistentes de las presentaciones y contempla sanciones como la expulsión sin devolución del dinero. También recomienda avisar al personal o a seguridad cuando se observe un comportamiento problemático. Sin embargo, esa página no es un registro de lo que decidieron los empleados en la sala el día 8.
Hay una disculpa y un compromiso de mejorar. Todavía no se ha comprobado que el siguiente panel reciba una intervención más rápida. Tener reglas sirve de poco si tardan demasiado en entrar en juego.
