Si quieres hacer amigos de adulto, lo primero es pensar dónde puedes conocer gente.
A diferencia de cuando eras más joven, la escuela ya no coloca personas a tu alrededor de forma automática.
Hacer amigos de adulto empieza por aumentar las vías para conocer gente.
Hay muchas opciones.
Comunidades de aficiones.
Grupos y clubes sociales para adultos.
Gimnasios.
Eventos de running.
Grupos de senderismo o camping.
Quedadas de juegos de mesa.
Clubes de lectura.
Grupos de estudio.
Clases de conversación en inglés o cursos para certificaciones.
Juegos en línea.
Comunidades de Discord.
Redes sociales.
Eventos locales.
Voluntariado.
Deportes como tenis de mesa o tenis.
Quedadas de karaoke.
Grupos de fotografía, ilustración y otras actividades creativas.
Aplicaciones de citas o para hacer amigos.
Lo importante es no intentar hacer un amigo en un solo encuentro.
Las amistades entre adultos suelen surgir con más facilidad cuando coincides varias veces con las mismas personas en el mismo lugar.
No te conviertes en amigo íntimo de alguien después de verlo una sola vez.
Pero si vas al mismo sitio tres, cinco o diez veces, empiezas a convertirte en una cara conocida.
De ser una cara conocida pasas a ser alguien con quien se puede charlar, y a partir de ahí la relación puede crecer poco a poco.
Si hacer amigos te resulta difícil, puede ser más llevadero cambiar el objetivo de “hacer un amigo” a “volver varias veces al mismo lugar”.
No hace falta empezar con conversaciones profundas.
Primero, deja que te reconozcan.
Luego saluda.
Después charla un poco.
Y poco a poco aumenta los temas que tenéis en común.
Con eso basta.
Quizá el problema no sea que no haya oportunidades de conocer gente.
Tal vez todavía te falten vías para llegar a ellas.
