Un «chihuahua venenoso» suena como una raza secreta de algún juego de mascotas. Pero su verdadero origen es GOD HAND, el juego de acción para PlayStation 2 que Capcom publicó en 2006. El perro es diminuto. El problema que causa, no tanto.
Un chihuahua, una mordedura y un antídoto
La fase 1-3 de GOD HAND se titula «A Poison Chihuahua!?». Un aldeano sufre la mordedura de un chihuahua venenoso y el protagonista, Gene, puede perseguir al enemigo que lleva el antídoto. Si consigue salvar al aldeano, recibe una técnica llamada Dragon Kick.
La secuencia es difícil de superar: aparece el perrito, alguien resulta envenenado, toca recuperar el suero y, como premio, se consigue una patada espectacular. En un juego de crianza esperarías aprender a darle la pata. Aquí primero tienes que aprender dónde está el antídoto.
Y encima hay carreras con apuestas
GOD HAND también tiene un minijuego de carreras de chihuahuas en el casino. Se elige a uno de varios perros venenosos de colores llamativos y se apuesta por el ganador. Los hay morados, verdes y rojos, con manchas verdes que no ayudan a transmitir tranquilidad.
Lo extraordinario no es solo que existan estos animales. Es que el juego haya organizado todo un espectáculo de apuestas alrededor de ellos. Sales a pasear al perro y, sin saber cómo, acabas consultando cuotas en un hipódromo.
Por qué pensar en nintendogs lo vuelve más absurdo
nintendogs, de Nintendo, gira en torno a cuidar cachorros virtuales y jugar con ellos. GOD HAND es un juego de peleas extravagantes y humor disparatado. Su gran punto en común es que ambos pueden enseñarte un chihuahua.
Al juntarlos mentalmente, la imagen se vuelve irresistible. Llamas al cachorro para darle una golosina y aparece una cuenta atrás para salvar a un aldeano. Vas a comprar un collar y terminas comparando cuotas de perros venenosos. El adorable simulador de mascotas acaba de abrir una sala de urgencias y un casino.
Para rematar, algunos chihuahuas venenosos de GOD HAND ni siquiera atacan al protagonista: lo siguen tranquilamente, como cualquier perro curioso. Tienen su lado adorable. Solo que su historial incluye mordeduras peligrosas y carreras con apuestas.
La respuesta es GOD HAND, no nintendogs. La broma funciona porque dos ideas opuestas de un videojuego de perros acaban metidas en la misma caseta.





